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Quiero formar hombres de gran dinamismo y vitalidad. Por más inteligente que sea una persona, no será capaz de poner en práctica sus ideas, si no tiene  una gran dosis de dinamismo y vitalidad. Y aunque las ponga en práctica terminara fracasando.

Quiero formar hombres de ánimo fuerte y mente alegre, que no se dejen vencer, por más grandes que sean las aparente dificultades con las que se enfrenten. De la misma forma en que un año existen la primavera, el verano, el otoño y el, invierno, en la vida del hombre también existen diversas fases, pudiendo, a veces sobrevivir épocas difíciles como el riguroso invierno. Aun cuando esto ocurra, las persona de ánimo fuerte y mente alegre no se dejan abatir, pues confían firmemente que " al empezar el invierno, ya podemos esperar la llegada de la primavera". Para estas personas, las dificultades, los golpes de la vida les proporcionan, sirven para hacerlas más fuertes, de la misma forma que los golpes del mazo vuelven resistente al acero.

Quiero formar hombres que sean no sólo correctos sino, también, generosos, o sea, hombres que vivan en armonía con todas las cosas. Aquellos que no posean la la generosidad, ni la capacidad de vivir en armonía con las personas y cosas que los rodean, no pueden vivificar a su prójimo, aunque ellos mismos sean personas correctas. Las aguas excesivamente limpias no sirven para almacenar peces, debido a la ausencia de sustancias nutritivas. Las materias fétidas sirven para adobar las plantas, pues contienen una gran cantidad de fertilizantes. La gran naturaleza almacena en su seno las sustancias fétidas, pero está purificándolas constantemente con su fuerza purificadora. La Naturaleza no rechaza las sustancias fétidas pero sí las purifica y las asimila. Aquellos que no son magnánimos como la naturaleza, no logran vivificar al prójimo ni hacer crecer a las cosas a su alrededor, aunque sean personas correctas

 

Sede Central: Darragueyra 2210, Teléfono: (011)4773-7931  E-mail: seicho-no-ie-argentina@hotmail

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PROSPERIDAD, FAMILIA Y TRABAJO

1.     La primera condición para conquistar la fortuna es tener un concepto correcto de ella. “Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de Dios”. En tanto una persona tenga esa idea enraizada, inconscientemente, siempre actuará de manera que la riqueza no le llegue a sus manos.

2.     La riqueza no es sucia ni impura, su pureza o impureza depende de la manera con que es tratada. “Poseer y no ser poseído” no quiere decir despojarse de todas las posesiones. Significa conscientizarse que todos los bienes fueron entregados por Dios. 

3.     La riqueza tiene la forma de  materia y dinero, pero en su esencia es la manifestación de la vida, de la sabiduría y del amor de Dios. “Jesucristo enseñó: buscad primero el Reino de Dios, y todas las cosas os serán entregadas por añadidura”.  Esto es porqué el factor espiritual existente en el Reino de Dios asume la forma de riqueza al surgir en el mundo fenoménico.

4.     La riqueza no es solamente dinero. Dinero que no circula no es dinero. Dinero es apenas el símbolo de la circulación de bienes, del amor y de la vida de Dios.

5.     Una de las reglas para obtener fortuna es agradecer por los bienes que ya posee, es así como se adquiere el derecho por los bienes siguientes.

6.     Agradezca por los alimentos, por el aire de la atmósfera, por la luz, por las ropas, por la casa donde reside, el resultado es extraordinario.

7.     Para mejorar las ondas mentales es primordial mantener armonía en el hogar, especialmente entre la pareja. Esto influye en gran medida en el proceso de los negocios.

7.1 Utilizar entre los familiares solamente palabras buenas y optimistas.

7.2  En el hogar, no haga sermones con espíritu crítico.

7.3  No reaccione inmediatamente a los gritos cuando enfrente una opinión contraria. 

8.     Para obtener la riqueza es preciso crear riqueza -  solamente la riqueza atrae a la  riqueza. “Yo soy la propia riqueza. No corro detrás de la fortuna, ella es la que me busca”. 

9.     “Soy Hijo de Dios, heredero de fortuna infinita.

10. Así como el hombre tiene padre y madre, la riqueza también tiene sus causas maternas y paternas:

10.1 Causa Materna - Aceptar y recibir todo con gratitud. 

                          10.2 Causa Paterna   - Es aquella que da, que planta, que distribuye.

 

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